“Encontrar nuestro lugar en el mundo también requiere cuestionar el que otros escogieron para nosotros.”
¿Qué significa realmente ser extranjera? ¿Estar lejos de tu país? ¿No reconocer el lugar que te rodea? ¿O sentir que ya no perteneces ni siquiera a la vida que hasta ahora llamabas tuya?
Escrita y dirigida por Michelle Malley Campos, Extranjera película puertorriqueña filmada entre Puerto Rico y Taiwán, utiliza este viaje para explorar la identidad, la familia y esa etapa de la adultez en la que comenzamos a cuestionar cuánto de quienes somos fue realmente escogido por nosotros.
La película sigue a Epa (Aris Mejías), una artista cuya vida comienza a derrumbarse cuando su padre (Daniel Lugo) queda involucrado en un escándalo de corrupción. “Soy culpable por asociación”, dice en un momento, cargando con las consecuencias de decisiones que ni siquiera fueron suyas. En medio del caos, Epa viaja a Taiwán, donde se encuentra con su madre Adelaida (Patricia Reyes Spíndola), y lo que comienza como una manera de escapar termina obligándola a enfrentarse a muchas de las cosas de las que estaba tratando de huir.
Aris Mejías carga con gran parte de ese viaje y me gustó mucho su interpretación de Epa. Es un personaje que puede sentirse libre y perdida al mismo tiempo, tratando de aparentar que tiene control sobre una vida que claramente se le está saliendo de las manos.

También disfruté mucho a Eyra Agüero y el contraste entre las distintas relaciones femeninas que rodean a Epa. Su amistad tiene una energía completamente diferente a la relación entre Epa y su madre, interpretada por Patricia Reyes Spíndola. Una puede representar ese espacio que encontramos en las amistades que construimos por decisión propia, mientras la otra carga con todos los años, expectativas y heridas que pueden existir entre una madre y una hija.
Y tengo que mencionar a Gabriel Leyva porque logró que odiara a su personaje. Cuando lo vi después en la alfombra hubo una parte de mí que pensó inmediatamente: “No. Yo soy team Lin Yao”. Obviamente tuve que recordarme que estaba mirando al actor y no al personaje. Pero cuando una actuación logra que el rechazo hacia un personaje sobreviva por unos segundos después de que se acaba la película, algo se hizo bien.
Una de las ideas más me gustó de Extranjera es que puedes viajar al otro lado del mundo y todavía llevar contigo todo aquello de lo que estabas huyendo. Para Epa, Taiwán se convierte en ese escape. Un lugar nuevo, gente nueva y la posibilidad de salirse por un momento de la realidad que dejó en Puerto Rico. Pero también termina siendo el lugar donde tiene que enfrentarse a preguntas que llevaba tiempo cargando.
La relación entre Epa y su madre Adelaida es una parte importante de este preoceso. Es complicado crecer añorando el cariño de uno de tus padres y luego llegar a la adultez teniendo que entender las decisiones que esa persona tomó. Más todavía cuando los problemas entre mamá y papá parecen colocarte en una posición en la que tienes que escoger un bando. ¿Cómo separas el amor que sientes por tus padres de las decisiones que ellos tomaron? ¿Hasta dónde cargamos con las consecuencias de sus errores?
Quizás parte de crecer también consiste en entender que nuestros padres existen fuera de ser “mamá” y “papá”. Son personas con heridas, errores y decisiones que comenzaron mucho antes que nosotros. Eventualmente, llega el momento en que ellos dejan de escoger por nosotros y somos nosotros quienes tenemos que decidir qué hacer con todo lo que heredamos.
Ahí es donde el título Extranjera comienza a tomar otro significado. Hay momentos en los que parece estar tratando de descubrir dónde termina todo lo que los demás esperan de ella y dónde finalmente comienza Epa. También, el arte juega un papel importante dentro de esa búsqueda. Para Epa quien es maestra es arte, puede convertirse en terapia, escape y una manera de expresarse cuando quizás las palabras no son suficientes. Me gustó que la película lo presentara como algo que puede acompañarnos a través de distintas versiones de nosotros mismos. Podemos cambiar de país, trabajo, relaciones y hasta de dirección, pero esas cosas que genuinamente nos apasionan tienen una manera curiosa de seguir apareciendo.
Otro elemento que disfruté fue la combinación de personajes puertorriqueños y taiwaneses. Puerto Rico y Taiwán están literalmente al otro lado del mundo uno del otro, pero Extranjera encuentra maneras de acercar ambas islas. Hay diferencias evidentes en idioma, cultura y estilo de vida, pero también puntos de encuentro que hacen que la distancia se sienta un poquito más pequeña.

Visualmente, la película aprovecha muchísimo ese viaje. La fotografía de Jeannice Mustafá permite que Taiwán no se sienta simplemente como un fondo bonito. El lugar forma parte de la experiencia de Epa y de esa sensación constante de estar descubriendo un mundo que existe mucho más allá del que conocía. Además, hay una historia que mencionan durante la película: la del sapo en el pozo. Un sapo que ha pasado toda su vida dentro de un pozo mira hacia arriba y cree que ese pequeño círculo que puede ver es todo el cielo. No es hasta que sale del pozo que descubre lo grande que realmente es el mundo. Epa, de cierta manera, tiene que salir de su propio pozo.
Extranjera tampoco vende la idea de que irte lejos mágicamente arregla tu vida. Puedes cruzar medio planeta, conocer gente nueva, enamorarte de otro lugar y vivir experiencias completamente diferentes, pero hay cosas que tarde o temprano tienes que resolver contigo misma. Para Michelle Malley Campos, Extranjera marca su ópera prima como directora de largometraje, y me deja con curiosidad por ver qué viene después. Hay ambición en contar una historia puertorriqueña que no se limita geográficamente a Puerto Rico y en utilizar otra isla, otra cultura y otro idioma para hablar de cosas que siguen siendo muy nuestras. Y eso es algo que sigo disfrutando del momento que atraviesa el cine puertorriqueño.
Estamos viendo cineastas dispuestos a navegar nuevas aguas y contar nuestras historias desde lugares distintos. Una película boricua puede llevarnos hasta Taiwán y todavía hacernos pensar en nuestros padres, nuestras familias, nuestras decisiones y en esa pregunta que probablemente todos nos hacemos en algún momento: ¿dónde realmente pertenezco?
Datos extras
Duración: 1 hora y 37 minutos
Género: Drama puertorriqueño
Público ideal: Personas que disfrutan dramas sobre identidad, familia, viajes, crecimiento personal y la búsqueda de pertenencia.
Temáticas: Identidad, pertenencia, familia, relación madre e hija, corrupción, arte, amistad y crecimiento personal.
Ser extranjera no siempre tiene que ver con estar lejos de casa. A veces simplemente llegamos a un un punto en el que miramos nuestra vida y nos preguntamos si el lugar que ocupamos todavía se siente nuestro. Como el sapo que finalmente salió del pozo, quizás necesitamos descubrir cuánto mundo existe allá afuera antes de decidir qué queremos hacer con el nuestro.
Extranjera estrena mañana, jueves 10 de septiembre en los cines de Puerto Rico.

