No es amor, lo que tú sientes se llama obsesión.🎶
¿Es amor…o es obsesión? ¿El trauma te da permiso para tratar mal a alguien? ¿Qué pasa cuando el dolor que nunca trabajaste se lo pasas a otra persona?
La nueva adaptación de Wuthering Heights, dirigida por Emerald Fennell y distribuida por Warner Bros., transforma el clásico gótico de Emily Brontë en una tormenta psicológica vestida de drama de época. Yo no he leído la novela original, así que mi experiencia viene completamente desde la película. Y la película me agarró emocionalmente.
La historia comienza cuando Heathcliffe (Jacob Elordi) llega siendo un niño huérfano a la casa de la familia de Earnshaw en las tierras salvajes de Yorkshire, en Inglaterra. Donde es acogido por el padre de Catherine (Margot Robbie), pero nunca es realmente aceptado por la familia. Crece junto a Catherine, y entre ellos nace una conexión intensa que desafía las normas sociales de la época.
Con el paso de los años, esa relación se complica. Catherine decide casarse con Edgar Linton (Shazad Latif), un hombre de mejor posición social que puede ofrecerle estabilidad. Heathcliff, herido y humillado, desaparece. Cuando regresa convertido en un hombre con dinero y poder, sun intención no es reconciliarse, sino ajustar cuentas. Lo que sigue es una historia marcada por orgullo, resentimiento y decisiones que afectan no solo a ellos, sino a la próxima generación.
Jacob Elordi aquí está brutal. Salvaje. Alto. Imponente. Con esa rabia guardada que se siente aunque no hable. Su cambio de joven herido a hombre con poder se siente peligrosa. Es de esos personajes que no sabes si abrazar, salir corriendo o dejar que te amarre con la cadena. (El que sabe…sabe).

Margot Robbie hace una Catherine que no es perfecta ni fulce. Es humana. Se equivoca. Ama mal. Y la química ellos se siente desde que son niños. Tú sabes que eso no va a terminar bien.
Ahora, la película no es perfecta. A veces brinca el tiempo muy rápido. Hay personajes que parecen importante y después no los desarrollan bien. El final puede sentirse medio confuso y corto. Quiere ser profunda y simbólica, pero en ese intento deja cosas sin explicar del todo.
Pero visualmente está hermosa. Oscura. Elegante. El viento, la neblina, el paisaje..todo refleja lo que ellos no saben decir. La música modera le da un contraste interesante. El vestuario, especialmente el de Catherine, eleva cada escena. Y las escenas íntimas son intensa…pero lo más fuerte no es la pasión. Es lo psicológico.
Esta película habla de apego desde el trauma. De relaciones donde el pesa más que el amor. De adultos heridos que, sin darse cuenta, le pasan ese dolor a la próxima generación. Aquí el deseo se mezcla con resentimiento. Y uno entiende que a veces lo que llamamos amor…es una herida que nunca cerró.
Datos rápidos:
Género: drama de época, drama psicológico, romance oscuro
Duración: 2h 16m
Temática: trauma, obsesión, diferencias sociales, venganza, ciclos familiares
Público ideal: parejas quieren ver algo intenso, amantes del drama psicológico y personas que disfrutan historias emocionales complejas.
Esto no es una historia de flores y chocolates. Es para quienes saber que el amor también puede ser contradictorio y hasta doloroso. Es de esas películas para verla acompañado, salir callado del cine y quedarte pensando.
Porque tal vez no es solo la historia de Heathcliff y Catherine. Tal vez es la historia de cómo repetimos lo que aprendimos. Si el dolor se hereda, ¿tu te atreves a romper el ciclo?
Wuthering Heights ya está en los cines de Puerto Rico.

