Todos queremos ser reales, incluso en un mundo hecho de datos.
¿Qué pasaría si la Inteligencia Artificial quisiera ser real? ¿Y si un programa deseara existir más allá del código? ¿Seguirías viéndolo como una máquina o como algo más?
Estas son algunas preguntas que plantea Tron: Ares, la tercera entrega de esta saga futurista de Disney que regresa 15 años después de la icónica Tron: Legacy. En esta ocasión, el universo digital vuelve a enfrentarse con el mundo real en una historia que combina acción, tecnología y un toque de nostalgia.
Dirigida por Joachim Rønning (Maleficent: Mistress of Evil, Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales) presenta una batalla corporativa entre Emcom y Dillinger, dos empresas que compiten por dominar una tecnología capaz de materializar creaciones digitales en el mundo real. Sin embargo, estas solo logran permanecer por 29 minutos antes de desintegrarse. Todo cambia con la aparición del Código de Permanencia, el elemento que podría cambiarlo todo.
Jared Leto interpreta a Ares, el Programa de Control Maestro al servicio de Dillinger, quien fue diseñado para obedecer órdenes, pero comienza a desarrollar un desconcertante deseo de ser real. Su interpretación, sorprendentemente contenida y emocional, logra buena química con el trabajo de Greta Lee, quien le da vida a Eve Kim, la mente que está detrás del equipo rival quien busca un equilibrio ético en medio de la gran ambición tecnológica.
Evan Peters completa este trío protagónico interpretando a Baron Dillinger, un villano moderno y sarcástico quien busca convertir la IA en el arma más poderosa del mundo. El reparto lo completan Cameron Monaghan, Jodie Turner-Smit, Ed Harris, Gillain Anderson, Hasan Minhaj, Arturo Castro y el gran Jeff Bridges. Un elenco que combina juventud, intensidad y experiencia.
Aunque visualmente es deslumbrante, Tron: Ares no logra alcanzar todo el potencial de su historia. El guión, escrito por Jesse Wigutow, se siente disperso, con ideas que no terminan de desarrollarse. Esto debilita un poco los momentos emocionales y deja en la superficie los temas de la identidad, la conciencia y la permanencia en un mundo digital.
En cambio, lo que realmente eleva la experiencia es su parte técnica. La cinematografía es espectacular, con una mezcla de luces y neones creando un universo hipnótico. La banda sonora de Nine Inch Nails la convierte en una experiencia sensorial que se siente casi como un rave futurista. Es una película que se disfruta mejor en la pantalla más grande posible, preferiblemente en formato IMAX.
Datos extras
- Duración: 1h 59min
- Clasificación: PG-13
- Género: Ciencia ficción, acción, aventura
- Público ideal: Amantes del cine futurista, la estética visual y las historias sobre inteligencia artificial.
- Temática: Tecnología, conciencia, identidad digital, humanidad y conexión emocional en un mundo dominado por máquinas.
Tron: Ares ofrece espectáculo, nostalgia y reflexión. No es solo una historia sobre tecnología, sino una invitación a pensar en nuestra propia relación con ella. Entre luces, códigos y el deseo de existir, nos recuerda que incluso lo artificial puede anhelar lo humano. En un mundo donde la IA busca sentir, la película nos deja una inquietante pregunta: ¿Qué realmente significa estar vivo?
Tron: Ares ya disponible en los cines de Puerto Rico.

