Hay regresos que no se sienten como una promo, sino que se sienten como un abrazo al pasado. Lindsay Lohan vuelve a interpretar a Anna Coleman, 20 años después de Freaky Friday y esta vez no es como la hija rebelde, sino como la madre que alguna vez juró no parecerse a sus padres.
“Traer de nuevo a la vida a un personaje que conocías tan bien, en cierto sentido, es emocionante. Hay una comodidad que no se encuentra en un personaje nuevo… Se sintió muy especial.” comentó la actriz en una entrevista reciente.
El ciclo se cierra, pero también se reinventa. No se trata solo de nostalgia. Sino de crecimiento. De cómo las historias que una vez protagonizamos pueden transformarse con el tiempo y de cómo los actores también se convierten en símbolos de ese cambio.
“Freakier Friday” vuelve con una nueva dinámica familiar, con generaciones que chocan, se confunden y aprenden a convivir en el cuerpo de la otra. Pero en medio del caos cómico, hay algo profundamente simbólico en ver a Lindsay Lohan nuevamente en pantalla. No como aquella adolescente de camisetas punk y delineador negro, sino como una mujer que ha atravesado el ojo público, las expectativas, las pausas y ahora vuelve con una sonrisa distinta.
Para quienes crecieron con ella, este estreno es más que una película. Es un momento espejo. Un recordatorio de que todos hemos cambiado, y que a veces, volver atrás puede ser una forma de avanzar.
“Freakier Friday” estrena en cines de Puerto Rico mañana, jueves 7 de agosto.
Tráiler oficial:

