El verdadero monstruo no nace del cuerpo, sino del deseo de controlar lo que no entendemos.
¿Hasta dónde llegarías para vencer la muerte? ¿Dónde termina la ciencia y comienza la locura? ¿Qué pasa cuándo aquello que creamos se convierte en lo que más tememos?
Estas son las preguntas que atraviesan la nueva versión de Frankenstein, revivida por Netflix y dirigida por el icónico Guillermo del Toro. Quien transforma la clásica historia de Mary Shelley en una reflexión visual y emocional sobre la ambición, el poder y la humanidad.
Dividida en tres partes: Prelude, Victor’s Tale y The Creature’s Tale, la película explora el nacimiento del monstruo desde múltiples perspectivas. La historia sigue a Victor Frankenstein (Oscar Isaac), un científico brillante y obsesionado con la idea de vencer a la muerte. Su búsqueda de inmortalidad lo lleva a desafiar las leyes naturales y cruzar límites éticos en su intento por crear vida desde la muerte misma. Lo que comienza como un experimento visionario termina convirtiéndose en una condena. Victor no solo da vida a una criatura, sino que engendra su propia perdición.
Jacob Elordi es una gran revelación. Bajo un maquillaje impresionante que lo vuelve casi irreconocible, interpreta a una criatura con una mezcla perfecta de fragilidad y furia. Logra transmitir dolor, inocencia y desesperación sin depender del diálogo. Su actuación nos recuerda que el verdadero monstruo no siempre es quien tiene las cicatrices visibles.
Mia Goth, como siempre, aporta el elemento poético y trágico del relato. Su presencia en pantalla es tan hipnótica y delicada. Como en cada una de sus colaboraciones con el terror, se convierte en el alma emocional de esta historia. Por su parte, Oscar Isaac, entrega una interpretación fascinante de un hombre dominado por su ego, dispuesto a destruir lo que ama con tal de transcender la muerte. Tan cargado por el poder que termina repitiendo los mismos errores de aquellos a quienes despreciaba.
Visualmente, Frankenstein es una obra de arte. La cinematografía gótica, los tonos fríos y los escenarios cargados de simbolismo construyen un ambiente tan bello como inquietante. Cada plano parece diseñado para recordarnos la línea delgada entre la vida y la muerte. El diseño de producción y el maquillaje son excepcionales, logrando un balance entre el terror clásico y la sensibilidad contemporánea que caracteriza a del Toro.
Más que asustar, la película busca incomodar. No te espanta, te observa. Te obliga a pensar en aquello que cada uno ha intentado revivir dentro de sí. Aunque no logra la transformación completa que promete, su mensaje permanece. Es un relato sobre el miedo a lo desconocido y el deseo eterno de ser amado, incluso por aquello que uno mismo ha creado.
Datos Extras:
Duración: 2h 29min
Género: Horror corporal, Fantasía oscura, Drama psicológico
Público ideal: Amantes del cine de autor, del terror con profundidad emocional y de las adaptaciones.
Temática: Vida y muerte, ambición humana, creación y destrucción.
Frankenstein es una historia sobre la vida, la muerte y lo inevitable. Sobre el poder y la fragilidad de jugar a ser Dios. Es un recordatorio de que el verdadero terror no está en lo que creamos, sino en lo que somos capaces de destruir.
Frankenstein está disponible en cines selectos de Puerto Rico y estrena en Netflix el 7 de noviembre de 2025.

