“A veces hay que saber cuándo dejar ir.”
¿Podemos realmente escapar de las decisiones que tomamos en el pasado? ¿Hasta qué punto somos responsables de lo que dejamos atrás? ¿Y qué pasa cuando aquello que intentamos olvidar vuelve a tocar la puerta?
Buscando ver algo nuevo para empezar el año, encontré Ad Vitam, un thriller de acción francesa que me llamó la atención en Netflix. Como mamá que intenta encontrar momentos de desconexión entre el caos familiar, a veces una buena película de acción es justo lo que necesito para relajarme. Aunque la historia no ofrece algo completamente nuevo, logró mantenerme enganchada durante todo su duración.
La película sigue a Franck (Guillaume Canet), un ex-agente de élite que ve obligado a enfrentar su pasado después de que un grupo de hombres armados irrumpen en su casa buscando un objeto valioso. Mientras intenta descubrir qué está ocurriendo, Franck también debe lidiar con las consecuencias de decisiones que pensó haber dejado atrás.
Los personajes son una de las razones principales por las que la película funciona. Guillaume Canet interpreta al protagonista con una mezcla de serenidad y carisma que por momentos recuerda al estilo de Patrick Dempsey. Sin embargo, quien realmente destaca es Ben (Nassim Lyes), el mejor amigo de Franck. Ya lo había visto previamente en Under Paris, también de Netflix, lo que despertó aún más mi curiosidad por actuación aquí. Su química con el protagonista añade un toque humano y hasta ligero dentro de una narrativa cargada de tensión.
Más allá de la acción, Ad Vitam explora cómo las decisiones del pasado pueden seguirnos y definirnos, incluso cuando tratamos escapar de ellas. Aunque la película tarda un poco en establecer la historia y sus personajes, logra mantener un ritmo constante. Y aunque no es la película de acción más memorable del género, ver cine en otros idiomas siempre aporta un aire distinto que refresca la experiencia.
En escencia, Ad Vitam es un thriller sencillo pero efectivo. La historia no sorprende demasiado, pero cumple con lo prometido: secuencias de acción bien construidas, personajes interesantes y un ambiente constante de suspenso.
Uno de los elementos que más curiosidad me generó fue su título. Durante gran parte de la película me pregunté que significaba exactamente “Ad Vitam”, ya que nunca se explica directamente. Después de investigar un poco, descubrí que en latín significa “de por vida”, una expresión asociada con la lealtar y el compromiso duradero. Un detalle pequeño, pero que añade otra capa a la historia.
Datos extras
Género: Acción, suspenso y drama
Duración: 1h 38m
Temática: Confrontación con el pasado, acción y supervivencia, lealtad y hermandad
Público ideal: Amantes de la acción, cine europeo y películas con temas de redención y suspenso.
Si estás buscando una película de acción con un toque de suspenso, Ad Vitam es una buena opción. Puede que no tenga el espectáculo de una superproducción hollywoodense, pero sí ofrece los elementos esenciales de un buen thriller: tensión, personajes interesantes y una historia que mantiene la curiosidad hasta el final.
Ad Vitam ya está disponible en Netflix.

