Todos aman un buen show, hasta que el show somos nosotros.
¿Cómo se ve el poder cuando se disfraza de entretenimiento? ¿Hasta qué punto la gente está dispuesta a normalizar la violencia cuando se convierte en espectáculo? ¿Y qué pasa cuando la realidad y la ficción se mezclan hasta que ya nadie distingue lo que es real?
Dirigida por Edgar Wright (Baby Driver, Late Night in Soho) y basada en la novela de Stephen King, The Running Man es una nueva y elegante adaptación que deja atrás el estilo noventoso de la versión con Arnold Schwarzenegger y lo reemplaza con una crítica mucho más directa al presente.
La película narra la historia de Ben Richards (Glen Powell), un padre desesperado que acepta participar en un violento programa de televisión para pagar los medicamentos que necesita su hija enferma. En este programa, los concursantes deben sobrevivir a cazadores profesionales durante varios días, mientras el público los rastrea a través de sus teléfonos con la oportunidad de ganar recompensas por delatarlos. Es una mezcla de The Hunger Games, The Maze Runner y The Truman Show, donde la línea entre el espectáculo y la moralidad, para algunos, desaparece por completo.
Glen Powell interpreta a Richards con una energía asombrosa. Aunque no alcanza la intensidad icónica de Schwarzenegger, ofrece un protagonista mucho más real. Por su parte, Josh Brolin, brilla como el productor ejecutivo del programa. Un hombre tan carismático como cruel, que disfruta manipulando tanto a los jugadores como a su audiencia.
Colman Domingo es una de las joyas del elenco quien interpreta al presentador de este show, con una presencia dominante. Representa la voz del privilegio disfrazada de una falsa empatía televisiva. Pero la gran sorpresa de la película es Michael Cera, quien rompe con su imagen habitual y logra una combinación de humor y locura que funciona increíblemente bien.
El primer acto carece un poco de conexión emocional con la familia del protagonista, lo cual resta algo de peso a su motivación. Además, la película se alarga un poco más de lo necesario. Sin embargo, The Running Man compensa esas fallas con su estilo visual, ritmo y mensaje. Wright sigue demostrando su talento para mezclar acción con sátira social. Las secuencias de persecución están bien filmadas y la música eleva cada momento con su toque retrofuturista.
El guión introduce una capa interesante sobre la Inteligencia Artificial. Los videos falsos que manipulan los mensajes del protagonista refleja de forma inquietante el mundo actual, donde la verdad se edita según el gusto del espectador. El verdadero giro no está en la violencia ni en las muertes, está en el momento en el que los oprimidos se revelan y entienden que la verdadera lucha no es por dinero, sino por recuperar su humanidad.
Datos Extras:
Duración: 2hr y 13min
Género: Acción, Ciencia Ficción, Thriller político, Comedia negra
Temática: Poder, control mediático, manipulación, resistencia, ética digital
Público ideal: Amantes del cine distópico, fans de Stephen King y seguidores de historias sobre moral, tecnología y espectáculo.
The Running Man no solo actualiza esta historia, la transforma en un espejo del presente. Es violenta, llamativa y extrañamente divertida. Una crítica al poder, al privilegio y a la forma en que convertimos la tragedia ajena en entretenimiento. Tal vez lo más aterrador no sea el juego, sino cuántos de nosotros lo veríamos.
The Running Man estrena en cines el jueves, 13 de noviembre de 2025.

