Ser digno no se trata de sobrevivir, sino de lo que haces cuando nadie te está mirando.
¿Hasta dónde llega el deseo de demostrarle a tu familia que eres lo suficientemente fuerte? ¿Puede la violencia ser un lenguaje de honor? ¿Y si incluso los depredadores aprenden lo que significa tener un corazón?
Producida por 20th Century Studios y dirigida por Dan Trachtenberg (Prey, 10 Cloverfield Lane), Predator: Badlands lleva la franquicia a un nuevo territorio. Con una historia que mezcla brutalidad, emoción y un sorprendente toque humano. Una mirada distinta a la que conocíamos, pero siempre con la acción, ficción y aventura que amamos.
En un planeta desconocido, un joven Depredador (Dimitri Schuster-Koloamatangi) exiliado de su clan busca redimirse cazando a la criatura más poderosa del universo. Su búsqueda lo lleva a enfrentarse no solo a enemigos externos, sino también a los ecos de su propio linaje. Cuando se cruza con una androide humana (Elle Fanning), ambos forman una alianza improbable que pondrá aprueba sus ideas de fuerza, el liderazgo y el sentido de pertenencia.
Dimitri Schuster-Koloamatangi interpreta a Dek of the Yautja, el alma de la historia. Un Depredador enfrentando dilemas morales entre seguir el código de su especie o reescribirlo. Elle Fanning brilla como la androide compañera. Es dulce, inteligente y emocional. La química entre ambos es muy natural y le da humanidad a la historia. Por otro lado, los antagonistas, Weyland-Yutani, funcionan como reflejo clásico de la ambición humana y completan la conexión con el universo Alien-Predator.
El primer acto no engancha de inmediato. El drama familiar inicial, donde un padre ordena a su hijo a matar a su hermano por ser “débil”, se siente abrupto y puede alejar a algunos espectadores que esperan acción desde el comienzo. La clasificación PG-13 limita cuán intensa puede ser visualmente, comparado con lo que los fanáticos asocian con la franquicia. Sin embargo, la historia logra recuperarse. Incluso con esas limitaciones, Predator: Badlands es una sólida expansión al universo de los Depredadores.
Trachtenberg mantiene un buen ritmo, las peleas son sangrientas pero elegantes y el diseño de sonido destaca por su precisión. Cada rugido, golpe y explosión se siente dentro del cine. La música y la fotografía se complementan con una vibra tribal y futurista que encaja perfecto. Los personajes sorprenden, especialmente el de Dek, quien de ser un Depredador obsesionado con demostrar a su padre que merece formar parte del clan, pasa a convertirse en un verdadero líder que entiende su propio valor.
En cuanto a la historia, “humaniza” a los Depredadores sin restarle ferocidad y convierte la cacería en una metáfora sobre identidad, liderazgo y redención. Con una secuencia impactante y visualmente espectacular, el final deja la puerta abierta a nuevas entregas.
Datos Extras:
Duración: 1hr 47min
Género: Acción, Ciencia Ficción, Aventura
Temática: Honor, liderazgo, familia, redención
Público ideal: Fanáticos del universo Alien-Predator, amantes de la ciencia ficción y quienes disfrutan de historias visualmente intensas con dilemas emocionales.
Predator: Badlands busca recordarle al público por qué este universo sigue fascinando. Habla de demostrar valentía, de pertenencia, de los lazos familiares y del precio de ser digno. En un mundo donde todos quieren ser fuertes, ¿quién se atreve a ser compasivo?
Predator: Badlands estrena mañana, jueves 6 de noviembre del 2025 en cines.

