A veces el enemigo no está afuera sino en las decisiones que tomamos.
¿Qué harías si tuvieras minutos antes de que un misil cayera sobre la cuidad donde vive alguien que amas? ¿Correrías a ellos? ¿Llamarías para despedirte? ¿O simplemente cerrarías los ojos y esperarías lo inevitable?
Esas son las preguntas que plantea A House of Dynamite, el nuevo thriller político dirigido por Kathryn Bigewlow (The Hurt Locker, Zero Dark Thirty), donde la tensión no da respiro y cada decisión puede significar el fin del mundo.
Un misil no identificado es lanzado hacia los Estados Unidos, desatando una carrera contrarreloj para descubrir quien está detrás del ataque y cómo responder. Lo que parece un error de comunicación se transforma en un caos político y moral que amenaza con desatar una guerra nuclear.
Basada en conversaciones reales con expertos en seguridad y defensa de la Casa Blanca, A House of Dynamite construye una atmósfera inquietante dominada por el miedo y la incertidumbre.
Rebecca Ferguson, como la capitana Oliver Walker ofrece una interpretación firme, humana y cargada de tensión. Jared Harris, en el papel de Secretario de Defensa, estuvo magistral. Su arco emocional y su desenlace son impactantes. Sin embargo, es Idris Elba quien se roba la atención al interpretar al Presidente de los Estados Unidos. Incluso en sus breves apariciones, su presencia es imponente, demostrando nuevamente por qué es uno de los actores más versátiles de su generación.
El resto del elenco: Gabriel Basso, Tracy Letts, Anthony Ramos, Moses Ingram Jonah Hauer King, Greta Lee y Jason Clarke mantienen un buen ritmo y aportan a la sensación de caos controlado que domina la narrativa.
La película se cuenta desde múltiples perspectivas dentro de las agencias de gobierno: Seguridad Nacional, Defensa, FEMA, entre otros. El guión de Noah D. Oppenheim puede resultar denso en la jerga política y técnica, sin embargo, la tensión nunca decae. El sonido y la música son excepcionales. Cada helicóptero, alarma y frecuencia de radio contribuye a un diseño sonoro que mantiene al espectador con el corazón acelerado y sintiendo el peso del tiempo corriendo.
Más allá del suspenso, la película propone una reflexión sobre el poder, la responsabilidad y la naturaleza humana frente al miedo. En un mundo donde la desinformación puede escalar en segundos, A House of Dynamite se siente inquietantemente demasiado cercana a la realidad.
No solo retrata cómo funciona el poder, sino también lo frágil que puede ser el mundo cuando las decisiones se toman entre pantallas, códigos y egos. Es un recordatorio de que incluso sin trajes, ni cargos oficiales, todos enfrentamos momentos en los que una sola decisión puedo hacerlo todo explotar. Si buscas un thriller político tenso, inteligente y emocionalmente poderoso, encontrarás aquí una experiencia cinematográfica.
A House of Dynamite estrena mañana, 24 de octubre de 2025, en Netflix.

